Green Book: Hollywood sigue indagando en la discriminación racial

De unos años para acá, el cine ha sido la herramienta y medio perfecto para poder hacer relucir la discriminación en todos los sentidos, principalmente en cuanto a lo racial, hace tan solo un año  Get Out nos vino a explotar la mente de una manera muy peculiar, con un trasfondo que aunque un poco loco, solo denotaba: lo que implica no ser blanco en Estados Unidos.

Ahora, toda la atención está en Green Book (en México, Green Book: una amistad sin fronteras), situada en el año 1962, una época bastante difícil para la sociedad afroamericana; la cual se basa en hechos reales, para ser específicos, en la vida del pianista negro Don Shirley interpretado por Mahershala Ali y su chofer blanco Frank “Tony Lip” Vallelonga, papel a cargo de Viggo Mortensen.

Hablar del tema, sonará un tanto familiar para el séptimo arte, sin embargo, este filme tiene algo especial dentro de sus 130 minutos de duración, pues Peter Farrelly su director recalca con mucho cuidado lo que implicaba ser negro en los años 60, gracias también a un guión original a la perfección escrito por el propio hijo de Vallelonga, Nick Vallelonga, así como Farrelly y Brian Hayes Currie.

Tengo que reconocer que al principio la historia (en mi opinión) se torna un tanto floja, sin embargo aproximadamente a los 10 minutos, la película te atrapa hasta el final. “¿Es de color?”, es uno de los pequeños diálogos que suenan en las primeras escenas y que vaya que retumba en la mente de cualquiera.

Para contextualizar, un “green book” en el Estados Unidos de esos años, era un guía de viaje para la gente negra, sí, solo contenía los lugares en los que podían comer, visitar y hospedarse, y es justo con ese objeto que toda la trama va tomando sentido. Esto no es un spoiler, por lo tanto, descubrir lo que sucede a lo largo del largometraje es asunto del espectador: una película que sí toca puntos sensibles del alma en varias de sus escenas, al tratarse de humanidad.

 

 

¿Será que ya es demasiado indagar en el mismo tema? No, nunca será suficiente (en mi opinión) tomando en cuenta toda la historia que hay de por medio, y con un filme como este menos, en el que está para aplaudir la actuación de sus dos personajes principales:

Por un lado Viggo Mortensen (nominado a Mejor Actor) como Frank “Tony Lip” Vallelonga, un personaje que aunque basado en la vida real, da literalmente el famoso viaje del héroe: un italoamericano que siente repulsión por la gente negra y lo denota en las primeras escenas, termina siendo chófer de uno, pero no solo chófer sino su asistente… que al darse cuenta de todas las limitaciones de su propio jefe cambia su forma de pensar. Por tal razón sí es uno de los favoritos.

Pero no podemos olvidar a Mahershala Ali (nominado a Mejor Actor de Reparto) por su papel como Don Shirley, y es que el actor que se hizo acreedor del Óscar hace dos años por “Moonlight” no deja nada a deber, desde su primera aparición en la cinta.

En cuanto a asuntos técnicos, no podemos descartar la poderosa paleta de color que retoma, con las que los años 60 quedan bien plasmados en conjuntos con la ambientación y montaje (terna a la que también fue nominada), y que hace aún más placentera a crítica.

Es por eso y más que “Green Book” también se coloca como una de las favoritas para llevarse el premios a Mejor Película, compitiendo con la mexicana Roma, que aunque en un contexto que las separa en lugar y 10 años, van por un mismo camino: mostrar la discriminación, y un tema en el que como ya mencionaba en un principio parece que Hollywood está fascinado desde hace unos años (sincera o hipócritamente). Ahora solo nos queda esperar la decisión final.

 

Por: Anna Brenda.

 

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